El cuerpo de las mujeres. ¿Por qué nunca estamos satisfechas?

Una de las cosas que están muy ligadas a la autoestima de las mujeres es precisamente nuestra apariencia física. El cuerpo de las mujeres está siempre expuesto a ser mirado, escrutado, examinado, eternamente juzgado por la mirada ajena. Tener un cuerpo que se adapte a los cánones es para muchas de nosotras, para la inmensa mayoría, una garantía de éxito; no tenerlo, una gran barrera a la hora de enfrentarnos a la vida.

Nuestros cuerpos no están solo expuestos a la mirada del hombre, que aprueba y decide, que juzga inquisitorialmente quién “está buena” o quién no. Las mujeres también somos objeto de análisis de las otras mujeres, que evalúa si estás o no dentro de los límites de la belleza impuesta. Las miradas a nuestros cuerpos determinan si cumples con lo esperado de ti para ser aceptada, para conseguir una pareja, para ser sexualmente atractiva, incluso para conseguir el éxito total.

Todas somos conscientes del tiempo que consumimos pensando si nuestro cuerpo está bien o está mal, si entras en un pantalón u otro; igual que somos conscientes del sufrimiento y amargura que nos genera nuestro cuerpo en determinadas etapas de la vida. Sobre todo la falta de confianza y autoestima que genera en nosotras mismas.

Cuerpo Perfecto

Desde niñas, todas las mujeres aprendemos que uno de nuestros valores personales es la forma y el tamaño de nuestro cuerpo. Más concretamente, de algunas partes de él, como tener una cara bonita, unos pechos generosos, una cintura estrecha… Y claro, también aprendemos que ser evaluadas por cómo somos es una parte intrínseca y totalmente normal de nuestro ser mujer.

La belleza y el cuerpo de las mujeres

La belleza es un término abstracto, subjetivo, generador de discusión, debate y, por supuesto, controversia en todos los campos donde se la intenta definir. Todos excepto cuando hablamos de la belleza femenina, en la que parece haber un acuerdo casi total que sólo varía dependiendo del momento histórico.

En la actualidad, parece que son bellas principalmente las mujeres jóvenes, blancas, delgadas, con labios gruesos y pómulos abultados, clavículas marcadas, pechos generosos… Hasta tal punto es así que madurar y/o envejecer parece estar “prohibido” y muchas mujeres arriesgan su propia salud sometiéndose a tratamientos de todo tipo para seguir siendo eternamente jóvenes y delgadas.

Estamos sometidas a un modelo-tipo de mujer bella impuesto desde Occidente, el llamado primer mundo, que dictamina cómo debe ser cualquier mujer en cualquier parte del mundo. Esto implica que el resto de las razas son susceptibles de no ser bellas. Así, las mujeres orientales corrigen sus ojos para que se vean más redondos; las mujeres de piel oscura intentan aclararla para que parezca más blanca; las mujeres indígenas se tiñen, rizan o alisan el pelo…

Además, en cada época histórica se decide el canon de belleza que debe regir, normalmente muy difícil de cumplir para la mayoría de las mujeres, y se convierte en uno de sus referentes para casi todas las mujeres en dicha sociedad.

Evolucion Canones Belleza

La autoestima de las mujeres, muy ligada a nuestra apariencia física

Todas las mujeres aprendemos a valorar nuestro bienestar en función de que nuestro cuerpo se acerque más o menos al modelo o canon impuesto. Es decir, nuestra autoestima está muy ligada a lo que opinamos de nuestro cuerpo y a cómo de a gusto nos sentimos con él. Si la autoevaluación es negativa, atentamos directamente contra nosotras mismas y nuestro bienestar personal. Pero no solo es una cuestión de autoevaluación, también es una cuestión de lo que las personas de nuestro entorno piensan de nosotras, de cómo somos, de cómo es nuestra apariencia física.

Belleza Mujeres

Un ejercicio de reflexión

Para terminar, os propongo un ejercicio de reflexión, en forma de preguntas, para entender este sinsentido en el que estamos sumidas la mayoría de las mujeres. Contéstate a ti misma, de una forma sincera, y tal vez te sorprendan tus respuestas.

  1. ¿Qué sentido tiene incitar a las mujeres desde pequeñitas a perseguir un canon de belleza, que en la mayoría de las veces es un imposible?
  2. ¿A quién le interesa que estemos embobadas en esta absurda tarea?
  3. ¿Por qué interesa que las mujeres estemos siempre dudando de nosotras mismas?
  4. ¿Qué sería del mundo si las mujeres (más del 50% de la humanidad) hubiéramos aprovechado todo este tiempo y esfuerzo en algún objetivo más productivo y beneficioso para todas/os nosotras/os?
  5. Esta presión sobre el cuerpo de las mujeres, ¿tiene algo que ver con que las mujeres no conseguimos estar en otros ámbitos de poder social, laboral…?
Hacernos Desaparecer

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[su_highlight background=»#e4e3de» color=»#a3006d»]Un artículo de Pilar Pascual Pastor, codirectora de la Escuela ESEN y profesora del Posgrado en los Malestares de Género -Su prevención e impacto en la salud integral de las mujeres-.[/su_highlight]

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