Este año queremos publicar varios trabajos de fin de posgrado pertenecientes a alumnas de la 7ª promoción. Estos trabajos son el resultado práctico del año de formacion que realizan las alumnas, para adecuar la metodología aprendida, es decir, la perspectiva de género feminista, a sus ámbitos de trabajo.
Los trabajos pertenecen a Raquel, que ha hecho un protocolo sobre como incorporar la perspectiva feminista al Centro de Rehabilitación Psicosocial donde trabaja con personas con enfermedad mental grave.
Y, de Olga, que ha realizado el visionado 100 películas, antes y después, del MeeToo para analizar su ha habido algúna cambio en la tendencia narrativa y de representación de personajes femeninos en el cine de Hollywood.
Ambos han sido seleccionados por su calidad, su estructura y por los interesantes temas que abordan, además de obtener la máxima calificación.
Dejamos aquí los enlaces para que podáis disfrutar de ellos.

Raquel Velasco Alonso Educadora en un recurso de rehabilitación psicosocial de salud mental con personas adultas con sufrimiento psíquico con más de 10 años de experiencia.
INTRODUCCIÓN DE LA PERSPECTIVA FEMINISTA EN UN CENTRO DE DÍA DE SALUD MENTAL
RESUMEN
A menudo, en los centros de rehabilitación de la red de Salud Mental encontramos, no solo un menor número de mujeres, sino tratamientos que no tienen en cuenta su género, y las desigualdades que esto provoca. Introducir la perspectiva feminista en la intervención de un centro de salud mental es entender que la socialización provoca “carencias” en las mujeres, y las coloca en el mundo desde un rol sumiso y de inferioridad. Muchas, con diagnósticos graves, como la Esquizofrenia, Trastorno bipolar, o el famoso Trastorno Límite de la Personalidad, que casualmente se otorga más a mujeres, subyace sin diagnósticar, un posible Trastorno de Estrés Postraumático Complejo a consecuencia de haber vivido violencia o abuso sexual. Las mujeres que acuden a un Centro de Día de Salud Mental llevan en tratamiento psiquiátrico muchos años. La mayoría se han criado en una familia patriarcal tradicional, donde los sucesos de abuso y violencia de género, o se ocultaban, o se minimizaban. Esto colocaba a las mujeres en una situación de desprotección al no contar con recursos ni cognitivos ni emocionales ni económicos, lo que les hacía ser muy dependientes de sus familias, (a veces las mismas familias donde se habían perpetuado los abusos) y no es extraño que ante este panorama muchas terminen cursando en cuadros psicóticos graves, motivo por el cual entran en la red de salud mental, hasta el punto de cronificar su estado provocando un profundo deterioro imposibilitando la recuperación. Todo esto hace que sea urgente que la red de Salud Mental adquiera un compromiso de abordar el género como factor de riesgo en la salud mental de las mujeres para poner el foco allí donde nadie antes lo puso y hacer del feminismo una propuesta terapéutica para su recuperación e implementar que los equipos multidisciplinares trabajen para fomentar el empoderamiento de las mujeres en todas sus áreas.

Olga Velasco Gallego Actriz y Directora de doblaje con más de 20 años de experiencia en el sector. Grado en Lengua y Literatura españolas: Lingüística y literatura.
LA REPRESENTACIÓN DE LAS MUJERES EN EL CINE DE HOLLYWOOD DESPUÉS DEL MOVIMIENTO #MeToo
RESUMEN
A partir de 2017, la avalancha de historias y revelaciones que el #MeToo liberó en nuestra esfera pública alentó el optimismo entre muchas feministas, quienes pensaron que las mujeres podrían, finalmente, ser creídas cuando se presentaran para hablar sobre sus experiencias de violencia sexual, ya fuese aportando nuevas formas de prueba o recibiendo el “beneficio de la duda”, históricamente reservado para los hombres poderosos. Bien, si esa importantísima toma de conciencia ha tenido un eco real en nuestras sociedades, los productos culturales de nuestro contexto social así lo reflejarán. Concretamente, me propongo dilucidar si hay un cambio (o no) de tendencia narrativa y de representación de personajes femeninos en el cine de Hollywood a raíz de la eclosión del movimiento #MeToo, cuyo origen hay que situar en Estados Unidos.
