El viernes 21 de enero, a las 16 horas, dio comienzo la primera edición del curso de posgrado en los “Malestares de Género -Su prevención e impacto en la salud integral de las mujeres-“. El curso fue presentado a las alumnas matriculadas por la directora de la Escuela, Soledad Muruaga, acompañada por las representantes de las entidades que apoyan el curso: Rosa Sansegundo, directora del Instituto de Estudios de Género de la universidad Carlos III de Madrid, y Luz Modroño, presidenta de la Asociación Centro UNESCO Madrid. Soledad Muruaga presentó al equipo coordinador del curso: Pilar Pascual, codirectora; Alicia Gil, coordinadora pedagógica; Cristina Bueno, responsable de administración y Edurne Rodríguez, responsable de realizar la observación-participante, fundamental en la aplicación de la metodología de Investigación – Acción que ordena la actividad terapéutica y docente del Espacio de Salud Entre Nosotras.

Tras el acto inaugural comenzó la primera sesión a cargo de Rosa Cobo, experta feminista y profesora titular de la universidad de la Coruña, que inició el primer módulo del curso vertebrado en torno a dos temas fundamentales en la conceptualización teórica de la Psicoterapia de Equidad Feminista: Patriarcado y Feminismo.
Habló sobre las raíces del feminismo, el concepto de género y cómo éste ha ido reemplazando a la palabra «feminismo», la construcción de la masculinidad y la feminidad, los mandatos socializadores a los que nos exponemos todas las personas y que son los principales causantes de los malestares de las mujeres… También hablamos de las diferentes teorías y movimientos asociados al feminismo, del patriarcado y los sistemas de poder, y del contrato sexual sobre el que teorizó Carol Pateman y que se encuentra en el núcleo del patriarcado.
Al día siguiente Luisa Posada, filósofa y profesora de la universidad Complutense de Madrid, realizó para nosotras un exhaustivo repaso a una historia patriarcal en la que los hombres han ostentado la soberanía y las mujeres hemos sido ciudadanas de segunda clase. Comenzamos este repaso en el Neolítico, época en la que se sitúan los orígenes de la discriminación por género, pasando por los antecedentes del feminismo y desembocando en su aparición y evolución. Luisa realizó un auténtico repaso desde los orígenes del feminismo hasta su actualidad más inmediata, para finalizar con una brillante categorización y distinción entre el feminismo de la diferencia y el feminismo de la igualdad.
Quedaba así completado el tema sobre el que Alicia Gil, coordinadora pedagógica de la Escuela ESEN, puso el broche de oro final. Las preguntas que entonces surgieron a todas las alumnas comenzaron a remover un trocito de su interior. Alicia nos planteó preguntas como ¿cómo siendo las mujeres una mayoría, nuestro rol (la maternidad) es la reproducción de nuestra propia opresión? Hablamos con ella de la violencia, de la naturalización de lo simbólico a través de lo que no se dice, de las tradiciones, de las culturas…, ambas formas de controlar a los seres humanos. Hablamos también de los micromachismos, del lenguaje que invisibiliza a las mujeres. Y por supuesto no pudimos dejar de hablar de la salud de las mujeres, de cómo patologizamos cosas a las que no sabemos nombrar y cómo, todo ello, acaba generándonos los malestares de género. Para finalizar las sesiones presenciales del primer módulo del Posgrado en los Malestares de Género, Alicia Gil extrajo dos conclusiones fundamentales:
- Lo que no podemos expresar, genera síntomas.
- Cuando como mujeres rompemos la normalidad, no respondemos a lo que la sociedad espera y demanda de nosotras desde la perspectiva de género que tenemos normalizada, eso nos genera malestar y nos enferma. Un ejemplo puede ser una madre harta de su hijo: no sabe responder a su emoción, muchas veces ni siquiera sabe ponerle nombre, y esto le genera un malestar que desemboca en ansiedad, depresión…
Antes de extraer cerrar las sesiones presenciales y bajo la coordinación de Alicia Gil, las alumnas tuvieron que interrelacionar los conceptos teóricos recibidos con sus prácticas profesionales realizando una dinámica de grupo, si bien previamente se habían abordado los procesos de naturalización y los instrumentos simbólicos del Poder, entrando, asimismo, en el concepto de salud de género.
El alumnado, trece mujeres provenientes de distintos lugares del Estado español y de Europa (una alumna), destacó por su alto nivel de participación e interés, realizando aportaciones singulares y muy productivas, enriquecidas, además, por la pluralidad en lo que a interdisciplinariedad (enfermeras, trabajadoras sociales, mediadoras, defensoras de derechos humanos, psicólogas,…) e intergeneracionalidad hace referencia y por el buen ambiente que se generó desde el primer momento, aportando puntos de vista diversos que, sin duda, contribuirán a nutrir y ampliar la perspectiva de los malestares que sufren las mujeres por el hecho de serlo y el impacto que éstos tienen sobre sus vidas.
Verdaderamente han sido dos días intensos, en los que las alumnas han disfrutado tanto como nosotras, y en los que hemos podido aprender grandes anécdotas, historias y conceptos que manejaremos durante el resto del curso. «Es un placer poder hablar de feminismo», nos dijo Rosa Cobo al terminar su exposición. Para nosotras, ha sido un auténtico placer poder escuchar a todas estas grandes profesionales hablando de la disciplina que nos une.
